Proyecto Sirio

Educador terapéutico

La idea y el término Educador Terapéutico representa un intento de disminuir la brecha que se intuía (a partir de las reflexiones realizadas en el Grupo Balint por los educadores) entre las intervenciones psicoterapéuticas realizadas por los clínicos (psiquiatras/psicólogos) y las actividades que realizan los educadores con los pacientes, al poner más en valor los aspectos terapéuticos de estas últimas, teniendo en cuenta que según el modelo de Comunidad Terapéutica todo lo que ocurre es o puede ser terapéutico.

También representa un intento de diferenciarse, a través de sus especificidades, de la figura del educador de las residencias normalizadas (no terapéuticas).

Pretende así mismo señalar más claramente que el perfil de niños y adolescentes con los que se trabaja en nuestros Hogares tiene en común el padecer algún trastorno mental grave que requiere de un abordaje terapéutico multidimensional y de unos objetivos terapéuticos a conseguir para plantear el alta de los mismos.

Este término no olvida tampoco el papel educativo que debe tener el personal que convive diariamente con los menores, fundamental para el desarrollo personal y social de los mismos.

Este concepto nuevo, representado por el término Educador Terapéutico, se empezó a construir a partir de las reflexiones del Grupo Balint que se inició con los educadores del Proyecto Sirio a principios del 2009. Uno de los temas trabajados en este grupo, desde el principio, fue el de la identidad profesional del educador.

Cualidades que conforman y definen la identidad del Educador Terapéutico, tras la reflexión del propio Equipo:

  • Responsabilidad
  • Exigencia
  • Compromiso
  • Vinculación
  • Acompañamiento
  • Escucha atenta
  • Cuidado
  • Afecto
  • Limites
  • Respeto
  • Buen Humor
  • Sensibilidad
  • Calidez
  • Iniciativa
  • Alegría
  • Empatía
  • Esfuerzo
  • Esperanza
  • Serenidad
  • Paciencia
  • Capacidad de sorpresa y de aprendizaje
  • Autocrítica