Proyecto Sirio

Reparación psíquica

Consistente en:

  • Dar una respuesta individualizada a las necesidades emocionales de cada uno de los chicos/pacientes atendidos, expresadas siempre de un modo u otro en sus conductas o acciones. O también con sus silencios, su apatía o su tristeza y su hermetismo respecto a determinados temas.
  • Crear y propiciar la existencia permanente de un ambiente que permita el examen sereno de antecedentes y consecuencias, cercano en el tiempo a la conducta del niño, que promueva y maximice nuevos aprendizajes y vías de curación, así como el paulatino autoconocimiento.
  • Proveer al Hogar/Comunidad Terapéutica de una atmósfera emocional estable y empática, que evite el simple perdón o la simple condena de conductas maladaptativas, que mantendrían la dinámica "víctima-verdugo", tan frecuente en las patologías propias de nuestros niños y adolescentes.
  • Crear y mantener sistemas de soporte humano que aporten alternativas adaptativas más sanas a las descargas de tensión psíquica de los niños. Esto sólo será posible en un medio terapéutico cálido, firme y consistente, capaz de contener psíquica y físicamente a todos y cada uno de los pacientes en cualquier situación crítica o conflictiva.
  • Tratar de conseguir que los niños abandonen paulatinamente su actual papel de actores (todo se traduce en una actuación o conducta, o somatización), y evolucionen al papel de sentidores (con sentimientos capaces de verbalizar y percibir), y pensadores (con capacidad para autocriticarse y hacer proyectos). A través de la terapia se tratará de que los pacientes desarrollen capacidades para identificar ambos aspectos de su personalidad (los agresivos y los vulnerables); de que comiencen a preguntarse y a entenderse a sí mismos; y de que rompan la nociva perpetuación de una relación de autocastigo hacia sí mismos, o de venganza y agresión hacia la sociedad, de instalación en la propia psicopatología. Que se atrevan a imaginar futuros esperanzadores.